El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, optó por no integrarse al bloque de gobernadores de distintas fuerzas políticas conocido como Provincias Unidas, que buscaba negociar de manera colectiva con Javier Milei. Esta decisión estratégica le rindió frutos rápidamente, ya que Milei le otorgó a Weretilneck un lugar en el codiciado directorio de YPF, la petrolera estatal, a través del nombramiento de su pareja, Andrea Confini, como directora de la compañía.
Confini, quien hasta hace poco se desempeñaba como secretaria de Energía y Ambiente de Río Negro, renunció para asumir este cargo en YPF. Su designación resulta especialmente llamativa porque se produjo en plena campaña electoral, dado que ella es candidata a senadora nacional en la lista de Juntos Somos Río Negro, compitiendo directamente contra La Libertad Avanza, el espacio político de Milei. Este movimiento alimenta las especulaciones sobre un posible acuerdo entre Milei y Weretilneck, que ya había sido anticipado por fuentes cercanas.
Cabe recordar que semanas atrás, Milei envió a su colaborador Guillermo Francos a tantear un pacto con gobernadores, entre ellos Weretilneck, quien ya había mostrado cierta colaboración con el gobierno nacional desde el Congreso. En ese contexto, se barajaron distintas ofertas de cargos para el gobernador rionegrino, que finalmente se concretaron en YPF, un espacio estratégico para impulsar el desarrollo hidrocarburífero de la provincia.
Este episodio genera polémica en Río Negro, donde se debate cómo continuará la campaña electoral de Juntos Somos Río Negro de cara a las elecciones del 26 de octubre, especialmente porque Weretilneck ha desplazado a figuras críticas del oficialismo nacional dentro de su espacio político. La jugada política de Milei y Weretilneck abre un nuevo capítulo en la compleja dinámica de alianzas provinciales y nacionales.
