A pocas horas de que un par de sicarios atacara a balazos a su pareja boliviana, las fuerzas de seguridad detuvieron a Fernando Cerímedo en el aeropuerto mientras intentaba abordar un vuelo para regresar a la Argentina. La víctima sobrevivió al brutal atentado y, desde la cama del sanatorio donde permanece internada, comenzó a revelar información comprometedora sobre los motivos por los que cree que el consultor político intentó terminar con su vida.

La mujer, identificada como Nadia Beller, aseguró haber sido víctima de un plan orquestado para silenciarla. Según expuso públicamente la abogada, el ataque a tiros ocurrió en un contexto marcado por severos antecedentes de violencia y fuertes disputas económicas. Desde el centro médico, Beller relató que tuvo que hacerse la muerta para evitar que los agresores la rematasen en el lugar, al tiempo que advirtió que cuenta con pruebas y documentación sobre supuestas irregularidades que involucran directamente a su expareja.

A medida que la causa avanza en la justicia boliviana, la situación procesal de Fernando Cerímedo se vuelve cada vez más comprometida. La fiscalía impulsó una serie de medidas de prueba e imputaciones para interrogar al estratega digital y determinar su rol intelectual en la emboscada. Mientras tanto, las autoridades judiciales recaban el testimonio de la sobreviviente y evalúan los antecedentes de agresiones previas para sostener el pedido de prisión preventiva durante el proceso de investigación.