El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, está molesto con la continuidad de Daniel Scioli en el cargo de embajador argentino en Brasil. Según fuentes del gobierno brasileño, Lula considera al gobierno de Milei como de ultraderecha y está disgustado porque Scioli aceptó seguir en su puesto. Esta situación empeoró después de que Milei invitara al presidente brasileño, Jair Bolsonaro, a su ceremonia de asunción y le otorgara un lugar destacado en el Congreso. Esta provocación ha generado tensión entre los gobiernos de Argentina y Brasil, poniendo en duda la continuidad de Scioli como embajador.
Lula arrastra molestias con Scioli desde el final de su presidencia, cuando consideró que el embajador argentino tenía una cercanía excesiva con Bolsonaro y sus hijos. Incluso amenaza con no firmarle el placet, el documento necesario para confirmar a Scioli en el cargo. Esta amenaza ha generado tensiones diplomáticas entre ambos países. Fuentes diplomáticas argentinas han confirmado la tensión y han recordado que Lula no quería a Scioli como embajador cuando asumió la presidencia de Brasil.
