El peronismo atraviesa un momento complejo, marcado por la incertidumbre y tensiones internas constantes entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof. Esta feroz disputa entre los principales referentes del sector absorbe energías clave y hace perder un tiempo valiosísimo. En lugar de avanzar en la consolidación de un programa político sólido o en delinear los puntos centrales de una plataforma gubernamental para cuando llegue el momento de competir, la agenda queda atrapada en reproches mutuos, internas interminables y discusiones cruzadas que enredan el mensaje electoral que el movimiento pretende proyectarle a la ciudadanía.
Mientras la discusión se pierde en disputas superficiales y proyectos parlamentarios aislados sin consenso general, la eliminación o suspensión de las PASO por parte del oficialismo asoma como un escenario sumamente factible. La falta de definiciones sobre quiénes integrarán la boleta presidencial agrava aún más la situación. Diferentes figuras como Juan Grabois remarcan que si no está la ex mandataria, la alternativa lógica debe ser la conducción bonaerense, mientras otros dirigentes prefieren tender puentes hacia fórmulas de consenso o miran con atención los movimientos de Sergio Massa. Sin embargo, este cruce constante de señales confusas desgasta la credibilidad y priva al espacio de una estrategia unificada de cara a la sociedad.
En medio de semejante clima de dispersión, la voz de Sergio Uñac aparece para marcar la urgencia de reordenar las prioridades. El senador nacional por San Juan insiste en que el espacio debe definir de inmediato su hoja de ruta y la metodología para elegir candidatos, previendo que las primarias no se llevarán a cabo. Para el ex gobernador sanjuanino, cometer el error de dar por sentada la realización de las PASO puede resultar letal. Con ese diagnóstico, Uñac remarca con firmeza la necesidad de convocar a la totalidad de los sectores y deja asentado que «nadie sobra» en este escenario, sumando tanto al mandatario provincial bonaerense como a referentes de la talla de Gerardo Zamora.
Bajo este planteo de amplitud y convocatoria total, el sanjuanino argumenta que no hay margen para que ningún dirigente importante quede afuera o decida competir por separado. «Hay que definir liderazgos con todos adentro, con todos compitiendo en una interna propia», sostuvo al reflexionar sobre la importancia de ordenar la disputa interna mediante mecanismos claros y sin caer en fracturas que fragmenten el voto opositor. Además, al referirse al escenario judicial y político nacional, Uñac advierte que la condena sobre Cristina Kirchner responde a un «exceso jurídico» apoyado únicamente en indicios y lanzó una advertencia directa hacia la gestión actual: «Si la Justicia actuara como con Cristina, Milei debería estar preso».
