Javier Milei endurece su postura frente a los gobernadores en medio de una creciente tensión por el reclamo de fondos para las provincias. El Presidente cuestionó duramente a los mandatarios, acusándolos de querer «romper todo» y «destruir al gobierno nacional». Esta confrontación se da en la víspera de una sesión clave en el Senado, donde se tratará el proyecto presentado por los representantes de las 24 jurisdicciones para obtener más recursos.
A pesar de que un sector del oficialismo busca negociar, Milei parece dispuesto a profundizar la confrontación, incluso a riesgo de sufrir una derrota legislativa. El mandatario considera que el reclamo de los gobernadores perjudica su administración en la antesala de las elecciones bonaerenses y busca generar incertidumbre en su plan económico.
En paralelo a este conflicto, el Gobierno avanza en su acercamiento al PRO, sellando un acuerdo electoral que fue formalizado por Karina Milei y Cristian Ritondo. La funcionaria destacó la «grandeza» de los dirigentes de ambos espacios para dejar de lado sus intereses particulares y unirse contra el «verdadero enemigo, que es el kirchnerismo».
Con la coalición conformada, ahora comenzarán las conversaciones para definir los lugares en las listas y los candidatos. En el oficialismo confían en obtener un buen resultado en las elecciones, incluso sin la presencia de Cristina Kirchner en la contienda.
Mientras tanto, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intenta mantener un diálogo cordial con los gobernadores y tiene previsto convocarlos a una reunión en la Casa Rosada. Sin embargo, las propuestas presentadas por el equipo económico no fueron bien recibidas por los mandatarios, quienes decidieron llevar el conflicto al Congreso. La sesión de esta tarde en el Senado será clave para determinar el futuro de esta disputa y la relación entre el Gobierno nacional y las provincias. La gobernabilidad, en este contexto, dependerá de la fortaleza de las instituciones democráticas y no de la concentración de «superpoderes» en el Ejecutivo.
