Durante una cena de gala en la capital estadounidense, Javier Milei volvió a generar fuertes cruces políticos al calificar públicamente a Lula da Silva como un dictador comunista. El mandatario argentino participó del evento vistiendo de smoking con sus características zapatillas y estuvo acompañado por Eduardo Bolsonaro, el hermano del candidato brasileño, a quien le ratificó su respaldo de cara a los próximos comicios. Ante más de doscientos invitados que abonaron entradas cercanas a los tres mil dólares, el líder libertario defendió su postura regional y remarcó que las naciones del continente deben unirse frente al socialismo.
En su discurso de casi veinte minutos, el jefe de Estado también aprovechó la ocasión para manifestar su total apoyo al gobierno estadounidense en la recta final hacia las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Según expresó ante la selecta audiencia, resulta indispensable que el rumbo político del país del norte salga fortalecido para consolidar una alianza firme en todo el hemisferio occidental. Las declaraciones ocurrieron en el marco de una visita fugaz de treinta y seis horas, durante la cual recibió un reconocimiento vinculado al impacto internacional y a la herencia hispana.
Mientras tanto, la situación política local e internacional transcurre en medio de tensiones económicas y electorales complejas, con un índice de costo de vida que en septiembre trepó al 3,7% anual en territorio norteamericano. Por su parte, la agenda del mandatario argentino continuará con su visita a la Cámara de Comercio de Estados Unidos para recibir una distinción vinculada a la libre empresa y disertar sobre crecimiento económico, antes de participar en un encuentro sobre la lucha contra el antisemitismo en la embajada nacional previo a su regreso a Buenos Aires.
