El PRO bonaerense se encuentra en una encrucijada a horas del cierre de alianzas, con tensiones internas que amenazan con fracturar el partido. La decisión de avanzar en un acuerdo con La Libertad Avanza (LLA) ha generado fuertes resistencias entre algunos intendentes, quienes temen perder autonomía y capital político en sus distritos.

Las negociaciones, lideradas por Cristian Ritondo, buscan evitar que los intendentes referenciados en Jorge Macri queden al margen del acuerdo. Sin embargo, las exigencias de LLA, como imponer el nombre y el color violeta en las listas, y la falta de garantías sobre la participación de los intendentes en el armado de las listas de concejales, han generado desconfianza. Algunos intendentes incluso aseguran que nunca fueron contactados por los referentes libertarios.

La situación es particularmente tensa en la segunda sección electoral, donde el intendente de Pergamino, Javier Martínez, ya evalúa alternativas electorales junto a otros espacios políticos. Otros intendentes, como Soledad Martínez (Vicente López), Pablo Petrecca (Junín) y María José Gentile (9 de Julio), también han expresado sus reservas sobre el acuerdo. La ex gobernadora María Eugenia Vidal se sumó a las voces críticas, advirtiendo que el PRO corre riesgo si pierde su coherencia y no defiende sus valores.

A pesar de las tensiones, el PRO busca destrabar las negociaciones y garantizar la representación de cada distrito en las listas. Se espera que en las próximas horas se definan los términos del acuerdo y se confirme quiénes formarán parte del Frente La Libertad Avanza. Sin embargo, la incertidumbre persiste y la posibilidad de una ruptura en el PRO bonaerense sigue latente.