En un movimiento sorpresivo, los senadores Martín Lousteau y Edgardo Kueider plantearon la posibilidad de aprobar modificaciones puntuales a la controvertida ley ómnibus con una mayoría de dos tercios. Este mecanismo impediría que la Cámara de Diputados pueda revertir dichos cambios en el futuro.
La propuesta surgió durante una reunión informativa con referentes de derechos humanos, donde la preocupación giraba en torno al posible desmantelamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos. Ante el desconsuelo de la senadora Silvia Sapag, quien admitió la impotencia del oficialismo para rechazar la iniciativa, Lousteau sugirió «blindar con la mayoría especial» ciertos organismos para preservarlos.
«Si la preservación de estos organismos la ponemos en un artículo aparte, lo vamos a poder votar por más de dos tercios y eso va a querer decir que no se va a poder modificar en Diputados», expresó el radical. Por su parte, Kueider llevó más lejos el planteo, advirtiendo que Unidad Federal buscará reformas similares en diversos artículos, como el del Régimen de Incentivo a la Generación distribuida (RIGI).
Más allá de las intenciones detrás de esta estrategia, las palabras de ambos senadores sacudieron al oficialismo. «Son 47 y estoy seguro, porque hablé con otros senadores, que somos más que 48», afirmó Lousteau, dejando entrever la posibilidad de alcanzar los dos tercios necesarios.
Aunque el debate aún se encuentra en una etapa preliminar, la propuesta de Lousteau y Kueider podría ser una vía para salvar ciertas instituciones o programas considerados esenciales por diversos sectores políticos, más allá de la suerte final de la ley ómnibus en su conjunto.
