El gobierno de Javier Milei estaría avanzando en la privatización de AySA, la empresa estatal de agua, y la empresa israelí Mekorot se perfila como la principal candidata para quedarse con el control. Según fuentes cercanas a las negociaciones, las conversaciones habrían comenzado durante el reciente viaje de Milei a Israel.

La privatización se aceleró con la publicación de decretos que autorizan la venta del 90% del paquete accionario y habilitan los cortes por falta de pago, sumado a un fuerte aumento de tarifas. Mekorot llegaría a AySA de la mano de socios locales: Daniel Sielecki, empresario cercano al gobierno y socio de Hugo Sigman, y Mauricio Filiberti, dueño del grupo Transclor y proveedor histórico de AySA.

Filiberti mantiene una estrecha relación con José Luis Lingeri, titular del gremio de Obras Sanitarias, quien ya expresó su apoyo a la privatización. Mekorot ha intentado ingresar al mercado argentino desde hace años, y en 2022 el entonces ministro Wado de Pedro encabezó una misión a Israel para que la empresa mostrara sus sistemas de gestión del agua a gobernadores y periodistas.