El Parador Ariston, un distintivo referente arquitectónico de Mar del Plata, reconocido por su singular diseño, se encuentra en el centro de un debate en el ámbito local. A pesar de contar con la distinción de Monumento Histórico Nacional desde 2019, este edificio, obra de los arquitectos Breuer, Coire y Catalano, carece de una regulación específica a nivel municipal que garantice su preservación efectiva. Esta situación ha generado un vacío legal que podría poner en riesgo la integridad de la estructura, caracterizada por su planta en forma de trébol y el uso predominante de hormigón, elementos distintivos de la corriente Bauhaus.
Para subsanar esta deficiencia, se ha presentado una propuesta ante el Concejo Deliberante de la ciudad. La iniciativa busca incorporar formalmente el inmueble al marco de protección patrimonial municipal, lo que permitiría establecer criterios técnicos claros para cualquier intervención futura. El concejal Juan Manuel Cheppi, impulsor de la medida, ha señalado la urgencia de esta acción, destacando que, si bien la declaración nacional reconoce el valor cultural, las decisiones sobre el uso del suelo y las modificaciones estructurales recaen en la jurisdicción local. «En 2019 se logró la declaración como Monumento Histórico Nacional. Sin embargo, a nivel municipal, donde el conocimiento del territorio es más cercano y la normativa de uso de suelo es determinante, esa protección nunca se consolidó», afirmó, añadiendo que «han pasado nueve años desde aquel intento y seguimos en la misma situación”.
De aprobarse esta medida, el edificio quedaría formalmente sujeto a un régimen de preservación que impediría su demolición total y exigiría un dictamen técnico previo para cualquier modificación sustancial. Además, todas las decisiones relacionadas con su uso estarían condicionadas por su carácter patrimonial, activando de manera permanente el control de la Comisión de Preservación Patrimonial. «La ley nacional lo reconoce; la ordenanza municipal lo protege en la práctica», explicó Cheppi, subrayando la importancia de esta herramienta local para asegurar la conservación de la edificación en un contexto de desarrollo urbano en el corredor costero sur de la ciudad.
