El gobierno argentino, liderado por Javier Milei, planea solicitar autorización al Congreso para formalizar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque no proporcionará detalles técnicos sobre el mismo. Este proyecto de ley, que se enviará en los próximos días, solo incluirá el pedido de autorización para la toma de nueva deuda, dejando fuera el memorando con las especificaciones del acuerdo que se está negociando con el organismo internacional.

Milei anunció ante la Asamblea Legislativa que el Poder Ejecutivo está cerca de cerrar un acuerdo con el FMI, que implicará desembolsos adicionales y un aumento en el nivel de endeudamiento. Sin embargo, los detalles del programa permanecerán reservados hasta que se discuta en el directorio del FMI. Esta decisión ha generado críticas entre los bloques de la oposición, que exigen conocer los pormenores del acuerdo antes de dar su respaldo.

La necesidad de una ley que apruebe el acuerdo se deriva de la «Ley Guzmán», que busca establecer un marco de control parlamentario sobre los acuerdos con el FMI. A diferencia del acuerdo de 2022, que incluyó un memorando técnico como anexo al proyecto de ley, en esta ocasión el gobierno opta por no revelar los detalles del nuevo programa. La oposición ha manifestado su descontento, argumentando que la autorización para endeudarse debe estar acompañada de un debate sobre el presupuesto y las implicaciones del acuerdo.

El contenido del nuevo entendimiento con el FMI aún no se ha hecho público, pero se sabe que se están discutiendo metas fiscales y cambios en el esquema cambiario. Milei ha mencionado que los fondos obtenidos se destinarán a cancelar deuda del Tesoro con el Banco Central, lo que podría mejorar la situación financiera del BCRA sin aumentar la deuda neta, aunque sí incrementaría la deuda externa.