Israel intensificó su ofensiva en la Franja de Gaza. El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha declarado que «la guerra no debe detenerse», a pesar de las críticas internacionales por la crisis humanitaria en la región. Netanyahu hace referencia al ataque del 7 de octubre, en el cual Hamas lanzó unos 3.000 cohetes y llevó a cabo una infiltración simultánea de milicianos, resultando en la muerte de casi 1.200 personas y el secuestro de otras 250. El objetivo de Israel es eliminar a Hamas, liberar a los rehenes y garantizar la seguridad de la región.

La ofensiva militar de Israel ha dejado casi 23.000 muertos, más de 58.000 heridos y dos millones de desplazados en la Franja de Gaza. La situación humanitaria es crítica, con hospitales colapsados, escasez de agua potable, alimentos, medicinas y electricidad. A pesar de la presión internacional y las demandas de cesar el fuego, el Ejército israelí ha confirmado que los combates continuarán durante 2024. Han logrado desmantelar las estructuras de Hamas en el norte de Gaza, donde el grupo islamista tenía dos brigadas militares con un total de 14.000 terroristas. Ahora están enfocados en desmantelar a Hamas en el centro y sur de la Franja.

La comunidad internacional, incluyendo la Asamblea General de la ONU, ha pedido un cese el fuego inmediato y se han realizado esfuerzos diplomáticos para desescalar el conflicto. Sin embargo, la violencia se ha extendido a otros frentes, como la frontera norte de Israel con Hezbollah, la situación en Cisjordania y los ataques de los rebeldes hutíes en Yemen. Martin Griffiths, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios para la ONU, ha expresado que esta guerra nunca debería haber comenzado y es hora de que termine.

El futuro y la postguerra de Gaza también son temas espinosos. Netanyahu se opone a que la Autoridad Nacional Palestina tenga injerencia en el enclave y algunos sectores de su Gobierno abogan por la «emigración» (expulsar a los palestinos de la región) de los gazatíes y la reanudación de los asentamientos de colonos en la región. Sin embargo, el Ministerio de Defensa israelí ha anunciado que una institución palestina gobernará la Franja de Gaza una vez que termine la guerra, mientras que un frente internacional se encargará de la reconstrucción.