El peronismo se encuentra inmerso en debates internos sobre la conveniencia de utilizar el sello «Fuerza Patria» en las próximas elecciones, mientras crecen las especulaciones sobre las intenciones de Juan Grabois y Cristina Kirchner. El traumático cierre de listas en la provincia de Buenos Aires ha dejado heridas abiertas y ha generado incertidumbre sobre la estrategia electoral a nivel nacional.
Una reunión secreta entre Cristina Kirchner y Juan Grabois, días antes del cierre de listas, ha despertado suspicacias en la dirigencia peronista. Tras ese encuentro, Grabois declaró que no descartaba competir con listas propias, lo que generó inquietud sobre la unidad del espacio.
El nombre «Fuerza Patria», que surgió como un acuerdo indoloro entre los diferentes sectores del peronismo bonaerense, ahora genera resistencia en algunas provincias. Gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Gildo Insfrán (Formosa) aún no han decidido si adoptarán la nomenclatura bonaerense.
En el entorno de Axel Kicillof, La Cámpora y el massismo admiten que todavía no hay acuerdos y que al menos tres gobernadores tienen dudas. «No habría que asombrarse si en alguna provincia no está el nombre Fuerza Patria», deslizó uno de los negociadores.
Volviendo al caso Grabois, en el kirchnerismo guardan silencio, pero en el axelismo y el massismo se preguntan si el líder de Patria Grande actúa como un «ariete» de Cristina Kirchner para debilitar la unidad del espacio. Algunos especulan con que Cristina podría estar dispuesta a resignarse a una derrota electoral a cambio de obtener una mayor representación en el Congreso.
Una encuesta reciente muestra una ventaja de casi 10 puntos para La Libertad Avanza frente a Fuerza Patria en la provincia de Buenos Aires, lo que alimenta las especulaciones sobre una posible derrota del peronismo.
Grabois, por su parte, ha manifestado su desacuerdo con que Sergio Massa «hegemonice» el espacio peronista y ha afirmado que él mide mejor que el último candidato a presidente del peronismo. «Voy a ser candidato en la provincia, sí o sí», sentenció.
Sebastián Galmarini, director del Banco Provincia y uno de los alfiles de Massa, le recriminó a Grabois su amenaza de ruptura, acusándolo de dividir el voto y favorecer a Javier Milei.
En cercanías del gobernador Kicillof también miran con perplejidad la embestida de Grabois y no descartan que responda a un intento de Cristina para volver a imponer condiciones en el cierre de lista.
