El Hospital Roffo, un centro de referencia en oncología que atiende a 100 mil pacientes al año, enfrenta una situación crítica debido al ajuste presupuestario implementado por el gobierno de Milei. La comunidad universitaria se movilizó en defensa del instituto, realizando un abrazo simbólico para visibilizar la problemática. La caída abrupta de los salarios ha provocado la renuncia de profesionales clave, poniendo en riesgo la atención de los pacientes.
«Aquí se forman nuestros futuros profesionales, aquí se trabaja sin tregua por la salud de todas y todos los argentinos, aquí se salvan vidas», declaró Ricardo Gelpi, rector de la Universidad de Buenos Aires, resaltando la importancia del Roffo.
Médicos, pacientes, docentes, alumnos, investigadores y personal no docente se unieron en el abrazo al Roffo, portando pancartas y pintando consignas en sus guardapolvos, como «plata para la salud y la educación». Roxana del Águila, directora del instituto, explicó que «los salarios aumentaron muy por debajo de la inflación, lo que provoca la deserción de profesionales altamente capacitados y la dificultad para incorporar reemplazos calificados».
La falta de recursos afecta a más de cien mil pacientes con cáncer que se atienden anualmente en el Roffo, cuyos tratamientos son costosos y prolongados. Gelpi señaló que, desde la última actualización del presupuesto universitario hace más de un año, la inflación acumulada supera el 70%, y los hospitales universitarios no han recibido ningún aumento. «La mayoría de los salarios universitarios están hoy por debajo de la línea de pobreza», advirtió.
