Las últimas estimaciones del desempeño fabril terminaron de confirmar que el primer semestre del año cerró con saldo negativo para el aparato productivo nacional. Las consultoras privadas FIEL y Orlando J. Ferreres & Asociados coincidieron en que junio registró un nuevo tropezón mensual en la actividad, acumulando así varios trimestres seguidos con indicadores a la baja. Sin embargo, los analistas de ambas firmas sostienen que hay señales heterogéneas entre los distintos rubros que permiten proyectar una posible estabilización de cara al tramo final del año.

El comportamiento sectorial exhibió marcadas diferencias según la medición utilizada. Desde la consultora FIEL destacaron que el golpe más severo se dio en el complejo automotor con un retroceso de 1,9% respecto de mayo, afectado por menores envíos a concesionarias y bajas en los despachos al exterior. En el otro extremo, la elaboración de alimentos y bebidas trepó un 7,7% mensual empujada por el rubro porcino y aviar. En este marco, el informe remarcó que durante el mes surgieron complicaciones operativas, ya que «deficiencias en la infraestructura de transporte de gas derivaron en cortes de suministro a algunos establecimientos fabriles», situación que perjudicó principalmente a pymes y se combinó con mayores costos energéticos.

Por su parte, el estudio de OJF reflejó que la refinación de petróleo encabezó las subas con un incremento interanual de 15,9% en junio y un 12,2% acumulado en los primeros seis meses, escoltada por los metales básicos con una mejora del 12,3%. A la par, las cifras enviadas por Adefa mostraron un desplome del 13,6% en la fabricación de vehículos. Las ramas más castigadas en el mes resultaron ser la industria plástica con una caída del 8,5%, la maquinaria y equipo con un 8,4% de contracción y el rubro textil, que anotó un descenso del 8,0% interanual.