Javier Milei organizó una reunión de gabinete en la Casa Rosada para abordar la crisis provocada por el fentanilo, un tema que ha generado gran preocupación en el país debido a las 96 muertes relacionadas con esta sustancia. Sin embargo, lo que llamó la atención fue que, durante gran parte del encuentro, el presidente decidió proyectar una película protagonizada por Francella, la misma que había mostrado previamente a los diputados del PRO y LLA. Esta proyección ocupó casi la mitad del tiempo de la reunión, que se extendió por cuatro horas.

El evento se desarrolló en un contexto de tensión política, especialmente tras las críticas lanzadas por Federico Sturzenegger, quien responsabilizó a la ANMAT, bajo la dirección de Mario Lugones, por no haber controlado adecuadamente la situación del fentanilo. Esta acusación generó un malestar considerable en el gabinete, llevando a Sturzenegger a disculparse, aunque esto no logró calmar las aguas entre los ministros. La intervención de Karina Milei fue necesaria para mediar en el conflicto y buscar una solución.

En medio de la crisis, Milei intentó desviar la atención vinculando a Axel Kicillof con el caso, señalando que el hermano del juez que investiga la situación es también hermano del ministro de Salud bonaerense. Además, se emitió un comunicado desde la vocería de Manuel Adorni, que amenazó con recusar al juez Kreplak si no se tomaban acciones contundentes, como la detención de Ariel García Furfaro, dueño del laboratorio que distribuyó el fentanilo contaminado. El gobierno espera que la causa avance rápidamente, aunque no hay certeza de que Furfaro sea el único implicado.