El trasfondo del financiamiento público a ciertos espacios digitales volvió a generar un fuerte cruce en el ámbito legislativo. Durante la deliberación de la Cámara de Diputados, se puso el foco sobre los fondos destinados desde la administración pública hacia plataformas de comunicación con marcada orientación ideológica, abriendo un debate ético sobre los criterios de distribución de los recursos de todos los ciudadanos.
Myriam Bregman alzó la voz para exigir explicaciones claras sobre por qué la firma YPF, sumada a las gobernaciones de Tucumán y Córdoba, destinan pauta publicitaria a favor del portal La Derecha Diario. Desde su banca, apuntó de manera contundente hacia Osvaldo Jaldo y Martín Llaryora por financiar este espacio, remarcando que en un escenario social donde los sueldos y los haberes de los jubilados no alcanzan, resulta inaceptable que organismos estatizados o administraciones provinciales mantengan presupuestos asignados a este tipo de plataformas.
El reclamo no quedó únicamente en el plano económico, sino que apuntó a la dinámica de confrontación que promueven este tipo de medios. De cara a las autoridades del cuerpo legislativo, la dirigente advirtió que los ataques y el hostigamiento que se inician en el terreno digital terminan trasladándose hacia la vida cotidiana. Según expresó en el recinto, «ellos lo llaman batalla cultural pero de cultural esto no tiene nada», cuestionando de forma directa la efectividad estratégica de este tipo de aportes monetarios.
Para cerrar su intervención, planteó un interrogante crítico respecto a la conveniencia institucional o empresarial de sostener este financiamiento. Interpeló a sus pares cuestionando qué sentido financiero o corporativo tiene volcar presupuesto estatal en esos canales, rematando con una pregunta directa: «¿Qué te puede servir poner plata en esa cloaca?».
