El gobierno de Santa Fe ya puso en marcha una serie de mesas de diálogo para avanzar de manera firme en una reforma electoral integral. El objetivo principal es actualizar las reglas de juego antes de los comicios de 2027, y para eso se busca coordinar posiciones con los distintos sectores de la oposición. La intención oficial es conseguir un consenso lo más amplio posible para que las modificaciones tengan un respaldo político sólido y no queden como una imposición de la gestión de turno.

Dentro de los puntos fundamentales que están sobre la mesa, la continuidad de las elecciones primarias obligatorias asoma como uno de los ejes centrales, a diferencia de los debates que se dan a nivel nacional. La idea que predomina en la provincia es mantener y pulir este mecanismo, ya que consideran que ordena la oferta electoral. Sin embargo, no es el único tema en agenda; también se están discutiendo cambios en el financiamiento de los partidos, el control de los fondos de campaña y la posibilidad de unificar los calendarios de votación para evitar que los ciudadanos tengan que ir tantas veces a las urnas en un mismo año.

Por el lado de la oposición, el peronismo santafesino adoptó una postura de expectativa pero con intenciones de participar activamente en el diseño de las nuevas normas. Desde el PJ ya adelantaron que van a llevar sus propias propuestas a las mesas de debate y que no se van a limitar a ser meros espectadores de lo que proponga el oficialismo. Consideran que cualquier modificación en el sistema de votación debe garantizar la transparencia y la paridad de condiciones para todas las fuerzas, por lo que el ida y vuelta con las autoridades provinciales promete ser intenso durante los próximos meses.