Falleció Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, popularmente conocida como Taty Almeida, a los 95 años. Venía arrastrando complicaciones de salud que la mantenían internada en el Hospital Italiano de Buenos Aires desde hacía unos días. Su partida generó una enorme repercusión en todo el arco social y político, ya que lideraba la Asociación Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora tras el deceso de otra histórica de la organización el año pasado.
Su historia dio un vuelco rotundo a mediados de 1975, cuando su hijo Alejandro Martín Almeida, que tenía 20 años y trabajaba en la agencia de noticias Télam, fue secuestrado por la organización paraestatal Triple A. A partir de ese momento, esta mujer que provenía de una familia de fuerte tradición militar dejó de lado su vida tradicional como docente para meterse de lleno en las búsquedas y reclamos colectivos. Jamás logró averiguar el destino final de su hijo, pero en el camino encontró poemas ocultos que él había dejado escritos, los cuales transformó en libros y grabaciones años más tarde para mantener viva su presencia.
Apenas se conoció el desenlace, la agrupación que presidía la despidió expresando en las redes que las palabras no alcanzan y que queda una marca imborrable: “Gracias por enseñarnos que amar es resistir, que la única lucha que se pierde es la que se abandona y que no existe fuerza más grande que la del amor”. Del mismo modo, diferentes personalidades destacaron su capacidad para dialogar con las nuevas generaciones y su constancia para sostener los reclamos de memoria, verdad y justicia durante casi cinco décadas.
