La relación entre Victoria Villarruel y Javier Milei parece tensarse cada vez más. La vicepresidenta no solo defendió la validez de la sesión del Senado donde se aprobaron medidas impulsadas por la oposición, sino que también lanzó fuertes críticas contra el Presidente y su hermana, Karina Milei, a través de redes sociales.

Villarruel respondió a las críticas de usuarios que la cuestionaban por haber permitido el debate y la votación de temas como el aumento de las jubilaciones y la emergencia en discapacidad. En su defensa, argumentó que atender a los más desprotegidos no debería ser un problema si existe equilibrio fiscal, sugiriendo que se recorten gastos en viajes y en la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).

La vicepresidenta también se mostró molesta por las acusaciones de «casta», afirmando que vive de su sueldo y en su departamento, en contraposición a quienes «viajan por el mundo, meten familiares, viven en un palacio y no salen de ahí para ver cómo la pasa la sociedad». Estas declaraciones evidencian una creciente interna en el gobierno libertario.

La disputa se centra en la legitimidad de la sesión del Senado, que Villarruel ratifica a pesar de las amenazas del oficialismo de judicializar lo actuado. La discusión sobre el reglamento parlamentario ya había comenzado días antes, cuando senadores peronistas y de otros bloques se autoconvocaron en la comisión de Presupuesto para dictaminar el proyecto de jubilaciones.

Milei, por su parte, habría calificado de «traidora» a su compañera de fórmula, mientras que otros miembros del oficialismo la atacaron en redes sociales. Villarruel respondió a estas críticas señalando que cuando el Presidente decida «hablar y comportarse adultamente», podrá saber cuáles son sus políticas. Además, ante una acusación de corrupción, respondió que vive en paz porque no roba.