La provincia de Misiones se mantiene en vilo ante la profunda crisis desatada por el rechazo policial a la última propuesta salarial del Ejecutivo provincial. Los efectivos acuartelados tildaron la oferta de «irrisoria» y advirtieron que la situación «se viene muy grave».
Las negociaciones fracasaron nuevamente este lunes, pese al anuncio del ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, sobre un «nuevo aumento» para el personal policial a partir de mayo. Un suboficial mayor, por ejemplo, pasaría de $510.941 en enero a $853.748.
Sin embargo, Ramón Amarilla, vocero de los uniformados, desestimó de plano el ofrecimiento. «Están mandando fruta», sentenció, acusando al Gobierno de buscar disolver el acampe frente al Comando Radioeléctrico de Posadas que se mantiene e incluso creció con más efectivos y sectores.
Amarilla remarcó que la propuesta es insuficiente para cubrir la canasta básica y alzó la voz de advertencia. «Acá se viene algo muy grave, todos los sectores están reclamando y nosotros no somos la excepción. A esta gente se le va a incendiar la provincia», avisó.
El representante policial dejó en claro que el malestar es profundo. «Con estos sueldos de hambre es imposible trabajar. Ya estamos jugados. Seguimos con el acampe y lamentablemente vamos a llegar a las últimas consecuencias», expresó con tono desafiante.
La firme postura de rechazo a la oferta salarial profundizó el conflicto en Misiones. Amenazas veladas de mayor radicalización de las protestas elevaron la tensión, mientras el Gobierno enfrenta un frente de reclamos que también incluye al sector docente.
