La cuenta regresiva para el cierre de listas en la provincia de Buenos Aires está generando fuertes tensiones entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO. A pesar del acuerdo formal entre los principales armadores, la incertidumbre reina sobre cómo se definirán los nombres y la estrategia conjunta para las elecciones.

En el entorno de LLA, el hermetismo es la norma. Un importante dirigente anticipó que apurarán las negociaciones hasta último momento, posiblemente instalándose en La Plata para ultimar los detalles. Esto contrasta con las reuniones previas en Buenos Aires, donde Karina Milei y Sebastián Pareja lideraron las conversaciones con Cristian Ritondo, del PRO.

Mientras tanto, en el PRO aguardan señales claras de sus socios libertarios. Aunque sus principales figuras insisten en ratificar públicamente el acuerdo, no hay certezas sobre si habrá un acto conjunto de lanzamiento de campaña. La idea sería realizar algo en los días posteriores al cierre de listas, aunque el nivel de coordinación en mensajes y eventos aún está por definirse.

Un indicio de las tensiones internas fue el reciente spot de LLA, donde las referencias al PRO fueron mínimas. A pesar de esto, en el partido de Macri se muestran dispuestos a ceder protagonismo, siempre y cuando obtengan lugares expectantes en las listas.

La situación se complicó aún más con la decisión del intendente de Pergamino, Javier Martínez, de romper el acuerdo con LLA para unirse a otro espacio político. Este movimiento generó desconfianza y dudas sobre la lealtad de otros jefes comunales del PRO.

De cara a las elecciones, en LLA consideran que la clave está en ganar la mayor cantidad posible de distritos, más allá del resultado general en términos de porcentaje de votos. Sin embargo, reconocen que les preocupa el resultado final en la provincia. El verdadero objetivo de Javier Milei, según trascendió, es lograr una buena elección de diputados y senadores nacionales, para así fortalecer la capacidad del Gobierno de impulsar sus reformas.