La Unión Cívica Radical (UCR) en la provincia de Buenos Aires se encuentra en un momento crucial, donde no solo se definen las candidaturas para las próximas elecciones legislativas del 7 de septiembre, sino también el futuro liderazgo dentro del partido. Este sábado, con el cierre de listas de «Somos Buenos Aires», se dará el primer asalto en esta disputa interna.

Por un lado, Pablo Domenichini, cercano a Martín Lousteau, busca demostrar que el radicalismo es el pilar fundamental de este nuevo frente de centro, apostando a su fuerte presencia territorial. Del otro, el sector de Maximiliano Abad observa con escepticismo, temiendo que el peronismo disidente termine dominando las listas y conduciendo al partido a una derrota.

Las negociaciones son intensas y las estrategias se redefinen constantemente. En la Cuarta Sección, por ejemplo, se barajan nombres del PRO ante el descontento con las exigencias de La Libertad Avanza. Figuras como Pablo Petrecca, de Junín, y María José Gentile, de 9 de Julio, podrían sumarse a «Somos Buenos Aires», fortaleciendo el espacio. Los hermanos Passaglia también tendrían un rol importante en la Segunda Sección, tras su rechazo a un frente con los libertarios.

Mientras tanto, la Primera Sección parece reservada para el peronismo, con Julio Zamora a la cabeza de la lista de senadores. La Coalición Cívica, con José Andrés De Leo, liderará en la Sexta. La UCR aspira a encabezar la Quinta con un intendente, aunque el nombre de Miguel Ángel Lunghi aún no está confirmado. En la Séptima, Bruno Echegaray, de Tapalqué, sería el referente.

En total, la UCR se juega 5 senadores y 9 diputados en estas elecciones. Los promotores de «Somos Buenos Aires» confían en captar el voto de aquellos desencantados con los extremos, mientras que desde el entorno de Abad se vislumbra un panorama sombrío, con falta de figuras fuertes y financiamiento. La incógnita es si Abad romperá su silencio tras el cierre de listas y cuál será su rol en el futuro del partido.