En el gobierno de Javier Milei, las tensiones internas entre Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y Santiago Caputo, asesor presidencial, continúan generando ruido político. A pesar de los intentos por frenar la disputa, los desacuerdos persisten en torno al armado político, la estrategia electoral en las provincias y el control del PAMI.

Una reunión sorpresiva entre Karina Milei y Santiago Caputo la semana pasada buscó contener las crecientes tensiones entre los armados políticos y electorales que apadrinan ambos integrantes del «triángulo de hierro» oficialista. Sin embargo, los cruces y diferencias se mantienen, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde se libra una «guerra de guerrillas» entre los seguidores de Caputo y el grupo liderado por Sebastián Pareja, presidente de LLA bonaerense.

El calendario electoral se presenta como un posible «ordenador» del oficialismo, con la mirada puesta en los resultados de los comicios del 11 de mayo en Salta y Jujuy, y en la elección clave en la Ciudad de Buenos Aires el 18 de mayo. En este contexto, la interna oficialista resurgió tras el tercer puesto obtenido por la boleta de LLA en Santa Fe, donde los alfiles de Caputo cuestionaron la estrategia de Lule Menem, armador de Karina Milei, por haber expuesto al Gobierno a una derrota.

En la provincia de Buenos Aires, el enfrentamiento interno se visibilizó en los insultos de la tropa digital que reporta a Caputo contra Pareja, y en el despido del titular del PAMI de Junín, Alfredo Pascual, referente del armado karinista, por haber desplazado a una integrante de «Las Fuerzas del Cielo».

La auditoría interna anunciada por el PAMI también puso de manifiesto la disputa interna, con denuncias de trabajadores por el supuesto pedido de retornos por parte de los jefes locales de LLA en seccionales de Santa Cruz, La Pampa y Misiones. Internamente se sabe que las delegaciones del PAMI están al servicio del armado político de los primos Martín y Lule Menem, alfiles de Karina.

En este contexto, se debaten dos formas de hacer política: Caputo apuesta por los «tuiteros» para hacer campaña, mientras que los Menem y Pareja apuestan a un trabajo más territorial y a instalar la marca de LLA en todas las provincias.