Durante la sesión en la Cámara de Diputados, la tensión se apoderó del recinto en medio de la presentación del jefe de Gabinete, Guillermo Francos. El ambiente se tornó caótico cuando surgieron fuertes intercambios entre legisladoras del oficialismo y exintegrantes del bloque La Libertad Avanza, ahora parte de Coherencia. El conflicto comenzó con una pregunta sobre denuncias de corrupción, que rápidamente derivó en acusaciones y gritos cruzados.

El episodio más destacado ocurrió cuando la diputada Marcela Pagano cuestionó a Francos acerca de la presencia de exagentes de inteligencia en su equipo, lo que provocó una reacción inmediata de las diputadas oficialistas María Emilia Orosco, Lilia Lemoine y Juliana Santillán. Estas últimas intentaron obstaculizar la intervención de Pagano, llegando a grabar videos con sus celulares mientras intercambiaban gritos, generando un clima de desorden que obligó al presidente de la Cámara, Menem, a pedir calma sin éxito.

La situación se agravó con reclamos cruzados y acusaciones de provocación entre los bloques, mientras algunos diputados solicitaban un cuarto intermedio para calmar los ánimos, petición que fue rechazada. Finalmente, las diputadas libertarias abandonaron el recinto, aunque el malestar y las denuncias por corrupción continuaron dominando la sesión, dejando en evidencia la creciente fractura y tensión dentro del Congreso.