El Poder Ejecutivo se encuentra en una fase decisiva de su agenda legislativa, con la expectativa de obtener los respaldos necesarios para la aprobación de la reforma laboral durante las sesiones extraordinarias. Este objetivo, considerado un punto de partida fundamental, es parte de una estrategia más amplia que busca impulsar diversas iniciativas antes del 1° de marzo, fecha límite establecida por el presidente. La mesa política del gobierno se reúne periódicamente para coordinar los esfuerzos y asegurar el consenso parlamentario.
En este contexto, figuras clave del gobierno, como el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto a la jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, y el ministro del Interior, Diego Santilli, están intensificando las negociaciones. La reforma laboral, que se prevé comience su tratamiento en la Cámara de Senadores, cuenta con el optimismo de Bullrich, quien asegura tener un piso de 44 votos favorables en esa instancia. Sin embargo, el camino no está exento de obstáculos, especialmente en lo que respecta a la reducción del Impuesto a las Ganancias para sociedades, un punto que genera resistencia entre los gobernadores y que el ministro Santilli intenta conciliar sin ceder en la propuesta tributaria.
Además de la modernización laboral, la agenda legislativa incluye otros temas de relevancia. El gobierno aspira a avanzar en el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, así como en modificaciones a la Ley de Glaciares, argumentando que esta última responde a un pedido directo de las provincias. También se busca la sanción de la Ley Penal Juvenil, con el propósito inicial de «instalación del tema» y la posibilidad de elevar la edad de imputabilidad de 13 a 14 años, esperando obtener media sanción en Diputados para continuar su debate en el período ordinario.
Si bien la administración se muestra dispuesta a discutir cambios en el articulado de la reforma laboral, sobre todo si el capítulo tributario complica su aprobación, existe una corriente dentro del Gabinete que, respaldada por el ministro de Economía, Luis Caputo, presiona para mantener el diseño original de la ley. A pesar de las complejidades que presenta el tema de Ganancias, en la Casa Rosada confían en que lograrán los apoyos necesarios para sacar adelante sus propuestas, marcando un hito en su gestión legislativa.
