La Legislatura porteña aprobó una modificación clave en el Código Contravencional que elimina los vacíos legales para sancionar la exigencia de dinero por estacionar en la vía pública. A partir de ahora, la Policía de la Ciudad tiene la potestad de actuar de manera directa frente a quienes realicen esta actividad de forma ilegal, sin que sea necesaria una denuncia previa por parte de los conductores afectados o la constatación de una extorsión explícita. El cambio normativo busca simplificar los procedimientos para agilizar las detenciones en los barrios con mayor conflictividad.

Luego de conocerse la votación en el recinto, Jorge Macri se mostró tajante sobre el impacto operativo que tendrá esta reforma en el día a día de la Capital Federal. Dejó en claro que la tolerancia con esta práctica se terminó y que las directivas para las fuerzas de seguridad pública son severas. «Si sos trapito, te meto preso», enfatizó para graficar el nuevo esquema de control urbano que se desplegará principalmente en las inmediaciones de los estadios de fútbol, zonas gastronómicas y recitales masivos.

El plan integral incluye un refuerzo de los patrullajes preventivos y el monitoreo mediante las cámaras del centro urbano para identificar los puntos donde se concentran estas actividades de cuidado informal de vehículos. La intención de las autoridades gubernamentales es erradicar las dinámicas extorsivas que muchas veces sufren los propietarios de los autos al intentar estacionar en espacios públicos, garantizando que las calles queden libres de imposiciones económicas por fuera del sistema oficial de estacionamiento medido.