Tras más de dos años de cautiverio en Gaza, el grupo Hamas entregó a Israel a 20 rehenes que permanecían vivos, poniendo fin a un prolongado y doloroso capítulo para sus familias y el país. La liberación se llevó a cabo en dos fases y los liberados fueron recibidos por el Comité Internacional de la Cruz Roja antes de ser trasladados a instalaciones médicas para una evaluación exhaustiva. Este hecho marca un hito, ya que desde el ataque terrorista que los secuestró hace 738 días, Hamas no retiene más israelíes vivos.
El operativo para recibir a los rehenes en Israel fue meticuloso, con protocolos específicos para garantizar la atención médica y psicológica adecuada, además de preservar la privacidad de cada persona. Los hospitales Ichilov, Sheba y Beilinson están preparados para brindarles un entorno seguro y acogedor, donde puedan comenzar su recuperación junto a sus familiares. Paralelamente, se espera la entrega de los cuerpos de los secuestrados fallecidos, que serán tratados con ceremonias militares y bajo estrictos controles de seguridad.
Este avance se da en un contexto político delicado, con la llegada del presidente estadounidense Donald Trump a Israel y Egipto para promover un acuerdo de paz que incluya la desmilitarización de Gaza y la creación de una fuerza internacional de seguridad. El plan contempla la reconstrucción del enclave y la exclusión de Hamas del gobierno local, buscando establecer una estabilidad duradera en la región. La liberación de los rehenes es vista como el inicio de una nueva etapa que podría poner fin a años de conflicto y sufrimiento.
