En un escándalo que sacude al gobierno de Javier Milei, se han denunciado prácticas de corrupción relacionadas con la compra de medicamentos, donde las coimas «habrían» aumentado del 5% al 8%. Según informa el medio especializado LPO, se menciona que el área de discapacidad está siendo utilizada para este entramado de corrupción. En estos audios, Diego Spagnuolo, titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y amigo cercano de Milei, revela que Karina Milei y los primos Menem están involucrados en este esquema.
Spagnuolo detalla que la droguería Suizo Argentina, vinculada a la familia Kovalivker y con buenos contactos con los Menem, es la encargada de ejecutar los contratos y exigir un retorno del 8% de las compras, de los cuales un 3% iría directamente a la hermana del presidente. Esta situación ha generado una ola de críticas y ha puesto en tela de juicio la integridad del gobierno, especialmente en un contexto donde la salud y la atención a personas con discapacidad son temas sensibles. Otro detalle llamativo, es que se desprende que durante el gobierno de Alberto Fernández las coimas eran del 5% y ahora, con los Milei, subieron al 8%.
«Esto no es una operatoria improvisada. Lule me quiso meter una mina en una dirección nacional lo frizé. Después me quiso meter al de Recursos Humanos y lo frizé. Al final me metió el más importante de todos a través Karina. Uno que vino para chorear» afirma Spagnuolo mientras que en otra parte de la conversación asegura que: «Yo hablé con el Presidente. Tengo todos los whatsapp de Karina. Le dije no te podés hacer el boludo conmigo. No me tires a mi este fardo«.
La filtración de estos audios ha sido interpretada como un intento de desestabilizar a ciertos miembros del gobierno, y se ha señalado que la información podría haber sido divulgada por personas cercanas a la administración. La denuncia ha tomado fuerza, especialmente tras la revelación de que el presidente no estaría directamente involucrado en el negocio, aunque su entorno más cercano sí lo estaría.
Este escándalo resuena en un clima de creciente desconfianza hacia las instituciones y la gestión pública, recordando situaciones similares del pasado. La situación actual pone en evidencia la necesidad de una mayor transparencia y control en la gestión de recursos públicos, especialmente en áreas tan críticas como la salud y la discapacidad.
