El gobierno decidió posponer la convocatoria a un diálogo formal con la oposición, en un contexto de crecientes tensiones con la Unión Cívica Radical (UCR) y el PRO. A pesar de que se anunciaron reuniones preparatorias, estas se llevarán a cabo de manera informal en los días posteriores al Carnaval, sin una fecha definida para el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La situación se complica aún más con la intención de La Libertad Avanza (LLA) de debatir la baja en la edad de imputabilidad en un plenario de comisiones la próxima semana.

Durante la última Asamblea Legislativa, Javier Milei expresó su deseo de contar con el respaldo de la oposición para impulsar cuatro grandes proyectos, incluyendo el incierto acuerdo con el FMI. Sin embargo, desde la Casa Rosada se desliza que no hay espacio para un acercamiento formal en este momento, lo que refleja la tensión existente tras un fin de semana marcado por declaraciones incendiarias y confrontaciones entre miembros del gobierno y la oposición.

Las relaciones con el PRO, liderado por Mauricio Macri, siguen siendo tensas, especialmente después de acusaciones relacionadas con la hidrovía que han generado fricciones internas. Por su parte, la UCR, bajo el liderazgo de Facundo Manes, también ha manifestado su descontento, lo que ha llevado a un clima de confrontación en lugar de cooperación.

A pesar de la falta de un diálogo formal, se anticipa que se llevarán a cabo conversaciones discretas para preparar el terreno para posibles acuerdos. En el entorno del presidente, se considera que la resolución de la deuda es una prioridad, y se espera que los partidos no kirchneristas se vean obligados a apoyar el acuerdo con el FMI para no comprometer la gobernabilidad.