El ganador inobjetable de las elecciones presidenciales venezolanas fue Edmundo González Urrutia con más del 60% de los votos, según confirmó Jennie Lincoln, jefa de la misión de observación electoral del Centro Carter. Esta declaración desmiente rotundamente las acusaciones del chavismo sobre un supuesto jaqueo informático que habría adulterado los resultados.

Lincoln aseguró que no existe «evidencia» alguna de un ataque cibernético al sistema electoral venezolano. «Empresas monitorean y saben cuando hay denegaciones de servicio (jaqueos) y no hubo una esa noche», afirmó la experta, explicando que la transmisión de datos se realiza por líneas telefónicas y satelitales, no por computadoras.

Además, la asesora del Centro Carter para Latinoamérica y el Caribe criticó duramente la falta de transparencia del Consejo Nacional Electoral (CNE). «A pesar de que el terreno de juego era muy desigual, el pueblo venezolano fue a votar», señaló Lincoln, agregando que «la gran irregularidad de la jornada electoral fue la falta de transparencia del CNE y la flagrante inobservancia de sus reglas de juego en cuanto a mostrar el verdadero voto del pueblo».

Por su parte, el chavismo ha desestimado la validez de las actas electorales publicadas por la oposición que demuestran el triunfo de González Urrutia. No obstante, Lincoln calificó estas reacciones como un «puro teatro», afirmando que el Centro Carter, junto a otras organizaciones y universidades, ha «analizado los números» disponibles y corroborado la victoria opositora.