Una iniciativa presentada en el ámbito legislativo bonaerense busca modificar la dinámica diaria en las aulas a partir de la implementación de la llamada pareja pedagógica. El proyecto impulsado por la legisladora Luciana Padulo plantea que dos maestros compartan un mismo grupo de estudiantes con el propósito central de fortalecer los aprendizajes y atender de manera temprana cualquier inconveniente que surja en el recorrido escolar. De acuerdo con los fundamentos planteados, la presencia simultánea de dos profesionales permitiría ofrecer una atención mucho más personalizada y diversificar las estrategias de enseñanza según las necesidades particulares de cada curso.
La propuesta contempla priorizar esta modalidad en momentos clave de la escolaridad, abarcando los primeros años del nivel primario, considerados fundamentales para afianzar la alfabetización inicial, así como las transiciones importantes entre niveles educativos y el ingreso a la secundaria. Asimismo, el texto pone el foco en las instituciones situadas en contextos de mayor vulnerabilidad socioeducativa, donde el seguimiento de las trayectorias de los alumnos requiere un esfuerzo institucional superior para evitar el abandono o el rezago pedagógico.
Para lograr esta reestructuración sin descuidar los puestos de trabajo, el plan legislativo sugiere modificar el artículo 21 del Estatuto Docente provincial, habilitando la reasignación de cargos vacantes dentro de un mismo establecimiento educativo. De esta manera, se garantizaría la estabilidad y la totalidad de los derechos laborales de los trabajadores de la educación, transformando una complicación demográfica en una oportunidad para optimizar los recursos disponibles en el sistema público.
La urgencia de esta medida se vincula directamente con una profunda transformación demográfica registrada en los últimos años en el distrito. Según datos de un informe elaborado por la Dirección Nacional de Población del Registro Nacional de las Personas, la cantidad de nacimientos en la provincia de Buenos Aires experimentó un desplome del 47,92 por ciento entre 2014 y 2023. Como consecuencia directa de este fenómeno, las proyecciones oficiales estiman que la matrícula del nivel primario podría disminuir un 30,5 por ciento entre 2025 y 2030, pasando de aproximadamente 1,63 millones a 1,13 millones de alumnos.
Ante este escenario de menor demanda en las aulas, la autora de la iniciativa remarcó que la caída en la cantidad de inscripciones no debería derivar en la pérdida de puestos laborales, sino utilizarse estratégicamente para elevar el nivel educativo. “La presencia de dos docentes en el aula permitirá atender la heterogeneidad de los grupos, intervenir tempranamente ante dificultades de aprendizaje y ofrecer un acompañamiento más cercano a las necesidades de cada estudiante”, sostuvo Padulo al fundamentar la necesidad de adaptar el sistema escolar a los nuevos tiempos.
