El panorama político en el Congreso se puso bastante áspero para el Poder Ejecutivo. Ante una jugada que pintaba para derrota segura con el quórum ya conseguido por el peronismo, la bancada oficialista optó por dar una vuelta de tuerca sorpresiva: acompañó la votación para fijar los plazos de debate sobre las iniciativas de emergencia en discapacidad y morosidad. Con este movimiento, Gabriel Bornoroni (LLA) buscó disimular la falta de números, ganar margen de maniobra y no regalarle una foto de triunfo rotundo a la oposición en el recinto.

Sin embargo, el verdadero problema para La Libertad Avanza arranca ahora. La aprobación del emplazamiento contó con el respaldo de bloques que habitualmente funcionan como aliados, e incluso mandatarios provinciales del norte y de otras regiones ya avisaron que pretenden respaldar las propuestas cuando se traten en el recinto. Las provincias reclaman soluciones urgentes para la atención de sectores vulnerables y mecanismos que alivien las deudas familiares, lo que complica los planes del presidente Javier Milei para sostener el equilibrio fiscal rígido sin sobresaltos normativos.

Desde la Casa Rosada buscan desesperadamente contener la fuga de votos antes de fin de mes. El Ministerio de Salud, bajo la conducción de Mario Lugones, prepara una propuesta propia para presentar en las comisiones y desactivar el proyecto peronista. A la par, Cristian Ritondo y otros referentes aliados exigen respuestas concretas y un cronograma claro de pagos a los prestadores, advirtiendo que si el oficialismo no presenta alternativas creíbles, terminarán votando a favor de los proyectos opositores.

Para intentar frenar la iniciativa sobre las deudas personales, el Ejecutivo evalúa pedirle al Banco Central que modifique las regulaciones del Costo Financiero Total y así desalentar el endeudamiento sin incurrir en gasto público. Mientras tanto, algunos gobernadores como Raúl Jalil negocian por su cuenta herramientas financieras locales para aliviar a sus provincias. Todo indica que las próximas semanas serán de intensas negociaciones para evitar un duro revés parlamentario.