El escándalo de los sobresueldos en el Ministerio de Capital Humano salpica a legisladores libertarios

En medio del revuelo por los cuestionados convenios con la OEI que permitieron el pago de sobresueldos millonarios, salieron a la luz los costosos viajes que realizaron recientemente los diputados nacionales Nahuel Sotelo, Agustín Romo y Santiago Santurio, cercanos a la órbita del suspendido Joaquín de la Torre.

Sotelo no solo viajó a México para contraer enlace, sino que también fue observador electoral en ese país y participó de un foro en Azerbaiyán, además de sumarse al séquito presidencial rumbo al Vaticano. Por su parte, Romo asistió a la Conferencia de Acción Política Conservadora en Hungría bajo el auspicio de la ultraderecha local.

Santurio tampoco se privó de viajar al Viejo Continente para la canonización en Roma y el congreso del partido español Vox en Madrid, compartiendo parte de su periplo con el rosarino Mayoraz, cuestionado por los fondos que utilizó para costearse el viaje.

«La opacidad de quién financia estos viajes expone a los diputados a dudas sobre qué compromisos asumen a cambio», señalaron fuentes parlamentarias, remarcando que desde los recintos legislativos no se realizaron desembolsos para costear los traslados.

En un contexto de ajuste presupuestario, los exóticos destinos visitados por «la banda del Opus Dei» generan suspicacias sobre los motivos detrás de las millonarias escapadas y quiénes efectivamente las financiaron, sumando más interrogantes al caso de los sobresueldos que estalla en el Gobierno de Milei.