En medio de una creciente tensión con las provincias y una agenda legislativa cada vez más complicada, el gobierno de Javier Milei se ve obligado a dar una respuesta a los reclamos de los gobernadores. Tras la reunión que mantuvieron con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, los mandatarios provinciales esperan una contrapropuesta que permita destrabar el conflicto y retomar el diálogo.
Los gobernadores, tanto del PRO como del peronismo, han expresado su preocupación por la reducción de los fondos coparticipables y el impacto de algunas medidas económicas del gobierno nacional. Entre sus reclamos, se destaca la creación de un mecanismo para repartir el dinero de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y la modificación del impuesto a los combustibles líquidos.
Ante esta situación, Francos se tomará una semana para analizar los planteos junto al ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, y su equipo financiero. El objetivo es tener lista una respuesta antes del próximo encuentro que los gobernadores están organizando en el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
Además de la cuestión económica, el gobierno de Milei enfrenta una difícil situación en el Congreso, donde el kirchnerismo tendría los votos para aprobar proyectos que el Presidente considera perjudiciales, como la mejora de los haberes jubilatorios y la recomposición de la moratoria previsional. En este contexto, el apoyo de los gobernadores se vuelve crucial para evitar que estas iniciativas avancen.
