En una reunión en El Salvador, el presidente Nayib Bukele dejó entrever su simpatía por los denominados «manteros» de Buenos Aires, generando un incómodo momento para la ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich.
La funcionaria del gobierno de Javier Milei viajó al país centroamericano con el objetivo de conocer de cerca el polémico pero efectivo modelo de mano dura implementado por Bukele contra las pandillas. Sin embargo, el mandatario hizo un inesperado comentario que puso en aprietos a Bullrich.
Durante el encuentro, Bukele recordó sus años como estudiante en la capital argentina, cuando su esposa cursaba una maestría. En ese contexto, el presidente elogió a «los vendedores de libros y otros productos en el piso», en clara referencia a los denominados «manteros» que la propia Bullrich se encargó de desalojar de las calles porteñas cuando se desempeñaba como ministra de Seguridad durante la gestión de Mauricio Macri.
Lejos de responder con algún argumento, la ministra prefirió guardar silencio ante el comentario que contrastaba con su postura de firme oposición a la venta ambulante. Este episodio generó tensión en un encuentro que, en teoría, tenía como objetivo principal analizar la implementación de políticas de seguridad drásticas similares a las aplicadas por Bukele en El Salvador.
Dos días antes, Bullrich gravó un video en el que le cuesta recitar frases completas y en el que hablaba de las medidas tomadas en El Salvador y se sacó fotos mirando delincuentes detenidos.

El polémico modelo salvadoreño, que ha sido duramente criticado por organismos de derechos humanos, incluye la detención masiva de supuestos pandilleros mediante un estado de excepción vigente en todo el territorio. Hasta el momento, cerca de 75.000 personas han sido apresadas bajo esta política de tolerancia cero.
Pese a los cuestionamientos, Bullrich ha manifestado su intención de adoptar medidas similares en Argentina para combatir el delito y las bandas delictivas organizadas, aunque aún no ha brindado detalles concretos sobre cómo lo implementaría.
Mientras tanto, el elogio de Bukele a los manteros porteños dejó en evidencia las diferencias ideológicas con la funcionaria argentina, quien ha optado por una línea de mano dura contra la venta callejera de mercancías.
