Ponen en tela de juicio la estabilidad psicológica del Presidente Milei.
La polémica estalló cuando Milei responsabilizó a Fernández de estar detrás del encontronazo diplomático con el gobierno español, tildándolo de «asesor» del primer ministro Pedro Sánchez. «Lo que está pasando en España está coordinado con el kirchnerismo. Es gravísimo», acusó.
La respuesta de Fernández no se hizo esperar: «Estoy asombrado. El presidente Milei hizo en España un desastre internacional y me atribuye la responsabilidad. ¿Yo asesor de Sánchez? Necesita prontamente asistencia psicológica», espetó con dureza inusitada.
El ex mandatario remarcó la falta de lógica en los dichos de Milei. «Viendo todo lo que dice y sus argumentaciones, habrá que reconocerle eficiencia envidiable para hacer todo mal», agregó sarcástico.
Si bien Milei redobló la apuesta comparando gráficamente a Fernández con Sánchez «como si fueran una misma persona», este último prefirió tomar las acusaciones con ironía. «Me honra que me compare con un demócrata como Sánchez. Me dolería que me mostrara rodeado de falangistas», contraatacó.
El affaire evidencia una profunda grieta que supera lo político y pone al descubierto rispideces personales nunca vistas. El cuestionamiento directo a la salud mental de Milei por parte de Fernández cruzó un umbral en la confrontación de estilos.
El escándalo diplomático originado en desafortunadas declaraciones del presidente en España parece haber desatado una ola de reproches mutuos que rozan lo irracional. Mientras Milei niega cualquier disculpa, Fernández lo acusa de un «desastre internacional» consecuencia de su falta de prudencia.
