Las cifras recientes de la actividad económica encendieron algunas alarmas en los despachos oficiales y en los análisis del sector privado. Luego de dos tropezones mensuales seguidos, la recuperación muestra tropezones y dibuja una marcha irregular que varios consultores comparan con el trazado de un serrucho. Por un lado, las ramas vinculadas con las materias primas y los recursos energéticos continúan en terreno positivo; por el otro, la industria tradicional, la edificación y el comercio minorista siguen sin encontrar un piso firme, afectando el nivel general de empleo y la recuperación de la calle.
Para contrarrestar este freno, el equipo de Luis Caputo centra su estrategia de reactivación en la infraestructura vial y la movilización de capitales en obras clave. El plan oficial incluye la licitación de 9.000 kilómetros de rutas bajo la modalidad de concesión privada, con el objetivo directo de generar puestos de trabajo inmediatos en la construcción y bajar los costos de traslado para los productos locales. En los despachos gubernamentales confían en que la baja paulatina de los índices de precios termine por recomponer el bolsillo de la gente y estimule el consumo en la segunda mitad del año.
El panorama, de todas formas, exhibe contrastes marcados entre los distintos rubros. Mientras el complejo agropecuario y la extracción hidrocarburífera crecieron hasta un 27% en comparación con los valores registrados a fines de 2023, las áreas comerciales e industriales se mantienen un 7,2% por debajo de esa misma marca de referencia. Esta divergencia hace que el impacto positivo no se perciba de forma pareja en la cotidianeidad, más aún cuando el empleo privado formal suma varios meses de estancamiento y las remuneraciones en ese segmento se ubican un 3,6% rezagadas respecto al cierre del año previo a la gestión actual.
Entre los analistas del sector económico, las estimaciones para el cierre de 2026 mantienen cierta cautela. Proyecciones privadas ubican la mejora de la producción nacional entre un 1% y un 3% anual, con la advertencia de que las oscilaciones mensuales van a persistir. Los economistas coinciden en que la clave para consolidar el ciclo ascendente pasa por lograr que la reactivación rebase los límites del campo y la energía, extendiéndose hacia los rubros urbanos que sostienen el ingreso familiar y fortalecen la recaudación fiscal.
