En el cierre de sus respectivas campañas presidenciales, José Antonio Kast y Jeannette Jara desplegaron sus mensajes finales a escasos días de la segunda vuelta electoral en Chile. Kast, abanderado de las derechas, centró su discurso en la seguridad, la economía y el control migratorio, eligiendo la Región de la Araucanía, un territorio marcado por el conflicto mapuche y la violencia rural, como escenario para su último mitin. Allí, rodeado de su equipo de campaña y acompañado por su esposa, prometió traer «paz a La Araucanía» y «cárcel para los terroristas y los violentos», reafirmando su enfoque de «mano dura» que ha resonado fuertemente en esa zona. El líder del partido Republicano, quien obtuvo un significativo apoyo en la primera vuelta en esta región, reiteró sus advertencias a los inmigrantes en situación irregular, anunciando su expulsión, y criticó duramente al gobierno saliente de Gabriel Boric, al que acusó de generar «caos y desorden».
Por su parte, Jeannette Jara, candidata de las izquierdas, cerró su campaña en la región de Coquimbo, un bastión electoral para su sector. Desde la tarima, resaltó los logros de su gestión como exministra del Trabajo, incluyendo la reforma previsional y la reducción de la jornada laboral. Jara hizo hincapié en la necesidad de defender los derechos sociales y prometió «mano firme y determinada» para combatir la delincuencia, el narcotráfico y la corrupción. También apeló a la justicia social, buscando que los recursos del país beneficien a todas las familias chilenas. Aunque no mencionó directamente a Kast, aludió a sus propuestas, como la posibilidad de indulto a condenados por violaciones a los derechos humanos, afirmando que «las penas las cumplirán todos los delincuentes». La candidata hizo un llamado a votar con «alegría, esperanza y conciencia», y especialmente instó a quienes consideran votar nulo o en blanco a reconsiderarlo, subrayando que «hay mucho en juego» y la necesidad de «avanzar y no retroceder».
Ambos candidatos se preparan para el balotaje del domingo, con Kast ostentando un leve favoritismo en las encuestas. Jara, en su cierre de campaña, buscó atraer el voto de los sectores centristas, los indecisos y los desencantados de los partidos tradicionales, así como a los votantes del excandidato Franco Parisi, quien obtuvo un importante porcentaje en la primera vuelta. La estrategia de Kast, por su parte, se ha enfocado en consolidar su base electoral y en expandir su discurso de orden y seguridad, llegando a diversos puntos del país en esta segunda vuelta.
