El gobierno de Javier Milei está impulsando un proyecto que busca que el Congreso apruebe una modificación a la Ley Guzmán, permitiendo así que el ministro de Economía, Luis Caputo, cierre un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sin que los legisladores conozcan los detalles específicos sobre montos y condiciones. Esta propuesta se enmarca en un intento por obtener un «cheque en blanco» que facilite la renegociación de la deuda sin la supervisión del Parlamento.
La iniciativa pretende anular la ley establecida por el exministro de Economía, Martín Guzmán, que requería la revisión y aprobación del Congreso para cualquier endeudamiento. Según fuentes dentro del Congreso, el gobierno busca una autorización que permita a Caputo avanzar en las negociaciones con el FMI sin tener que detallar los términos del acuerdo. Un diputado libertario comentó que se busca «una autorización a ciegas», lo que generó preocupación entre algunos legisladores sobre la falta de transparencia en el proceso.
El Ministerio de Economía planea presentar al Congreso un marco general del acuerdo, conocido como «guidelines», que contendría los principios del entendimiento con el FMI, pero sin especificar las medidas, tasas, montos y plazos del nuevo programa. Aunque algunos bloques políticos están dispuestos a respaldar la renegociación, aún no se han realizado conversaciones formales con los aliados del gobierno. Desde el bloque PRO, se ha manifestado confianza en Caputo, aunque se espera que se estudie el acuerdo antes de tomar una decisión.
