En Uruguay se ha propuesto limitar los cruces a Argentina con un cupo diario que favorezca a la población más vulnerable. Esta iniciativa surge como respuesta al gran flujo de uruguayos que viajan semanalmente al país vecino para aprovechar la diferencia cambiaria, lo cual ha generado una importante caída en las ventas de los comercios uruguayos. Los departamentos del litoral son los más afectados por esta situación, ya que los cruces por los puentes internacionales son frecuentes en zonas como Fray Bentos, Salto y Paysandú.
Para abordar esta problemática, tanto las gremiales empresariales como los comerciantes de la frontera han presentado propuestas al gobierno, y en el Parlamento uruguayo se ha creado una comisión especial para analizar este tema. En este contexto, se ha presentado una nueva idea en la Comisión Especial de Frontera con Argentina que consiste en la creación de un registro y control sobre los cruces fronterizos. Este registro estaría basado en un sistema informático que cruzaría datos de distintos organismos estatales, como la Dirección General Impositiva, el Banco de Previsión Social y el Ministerio de Desarrollo Social, entre otros. A partir de esta información, se otorgaría un «puntaje socioeconómico» a cada persona y se establecería un cupo diario de cruces, favoreciendo a la población más vulnerable.
Esta propuesta tiene como objetivo organizar los cruces hacia Argentina y beneficiar a aquellos que realmente lo necesitan, evitando la saturación y el impacto negativo en los comercios uruguayos. El impulsor de la iniciativa resalta que se busca establecer un sistema que regule la relación con Argentina para evitar que las comunidades del litoral sigan sufriendo las consecuencias económicas actuales. Se plantea que en un cupo de 1,000 personas por día, 700 lugares estarían reservados para la población más vulnerable, mientras que los otros 300 estarían disponibles para quienes no lo necesiten.
