Karina Milei ha decidido apartar a Patricia Bullrich del Ministerio de Seguridad y también ha removido a Luis Petri del cargo de Defensa. Ambos ministros mostraron reticencia a dejar sus puestos, pero Karina ya les comunicó que no ocuparán cargos testimoniales. Además, excluyó del Congreso a Pablo Walter, quien era el principal operador de Bullrich. Tal como se había anticipado, Gerardo Milman también quedó fuera de la lista, lo que significa que se quedará sin fueros. A pesar de esto, Karina logró presentar el cierre de Bullrich como un reconocimiento. Al enviar a Bullrich al Senado, Karina la aleja del centro de la acción y reduce su competencia por la jefatura de Gobierno de la Ciudad en 2027, un puesto al que también aspira la hermana del presidente.
La decisión de Karina de deshacerse de Bullrich responde a una estrategia política. A pesar de su reciente incorporación a La Libertad Avanza, Patricia cuenta con su propio grupo político. Esto llevó a que fuera excluida de la mesa de decisiones del gobierno y recibiera un llamado de atención. Karina, al considerar a Bullrich como una posible competidora para las elecciones presidenciales de 2027, ha decidido reducir su poder y asegurar que la lista de candidatos esté alineada con su visión.
Por otro lado, en Córdoba, Gabriel Bornoroni ha hecho lo propio al dejar fuera de la lista a Luis Juez, quien había negociado previamente con los libertarios. Juez había expresado su frustración por la falta de apoyo del gobierno en temas críticos, como la emergencia para personas con discapacidad, pero su acuerdo con los libertarios no fue suficiente para mantener su lugar en la boleta. Bornoroni ha optado por colocar a sus aliados más cercanos en los primeros puestos, consolidando así su control en la provincia y asegurando que no haya figuras que puedan restarle protagonismo.
Ambas decisiones reflejan una estrategia de control y consolidación de poder dentro de sus respectivas facciones, dejando a Bullrich y Juez en una situación de debilidad política. La dinámica interna de los libertarios se vuelve cada vez más tensa, con líderes que buscan afianzar su posición mientras se preparan para las cruciales elecciones que se avecinan.
