En medio de la crítica situación que atraviesan varias obras sociales sindicales, el Ejecutivo nacional analiza introducir modificaciones al Programa Médico Obligatorio (PMO) con el objetivo de sanear el sistema de salud y evitar su colapso financiero.

De acuerdo a lo trascendido, existe consenso entre los gremios y las empresas de medicina prepaga sobre la necesidad de revisar el esquema del PMO, implementado en 1995, que obliga a cubrir una amplia gama de prestaciones sin importar el plan contratado.

El principal cuestionamiento radica en que actualmente se deben costear tratamientos de alta complejidad y elevado costo, sin un adecuado respaldo sobre su eficacia probada. Esta situación ha derivado en un marcado déficit para numerosas obras sociales, que han visto mermar sus recursos al verse obligadas a afrontar juicios por amparos de afiliados que logran la cobertura sólo con una orden médica.

Desde el Gobierno se plantea la alternativa de excluir del PMO aquellas terapias onerosas cuya efectividad no haya sido fehacientemente comprobada, sin por ello desatender las prestaciones básicas y los tratamientos de vanguardia respaldados científicamente.

No obstante, se advierte que cualquier reforma del programa deberá ser avalada por el Congreso y revestir rango de ley para evitar su impugnación judicial. Incluso, se baraja la posibilidad de una ratificación por parte de la Corte Suprema a fin de otorgar mayor solidez legal y limitar el alcance de los amparos judiciales.

La intención oficial pasa por hallar un equilibrio que garantice prestaciones médicas de calidad sin desfinanciar por completo al sistema de obras sociales y prepagas. En ese sentido, se prevé un duro enfrentamiento con la influyente industria farmacéutica, principal beneficiaria de los jugosos desembolsos por prestaciones millonarias.

Los funcionarios a cargo de la reforma deberán sortear un delicado escollo para alcanzar una fórmula que concilie los intereses de todos los sectores involucrados y preserve un régimen sanitario sostenible en el tiempo.