El máximo tribunal de justicia argentino convocó a un acuerdo extraordinario para este viernes con el objetivo de evaluar de manera imprevista una nueva medida cautelar. La medida se da luego de las fuertes repercusiones políticas generadas por una sentencia anterior que dejó sin efecto el freno judicial que pesaba sobre la desregulación de campos impulsada por Javier Milei en el inicio de su gestión.

Durante las últimas horas, los magistrados recortaron los plazos procesales y habilitaron días inhábiles para tramitar el expediente con máxima celeridad. Esta nueva decisión del tribunal podría habilitar el restablecimiento de los topes legales y las restricciones geográficas para la adquisición de extensiones rurales por parte de capitales internacionales.

La inesperada revisión del caso ocurre en un escenario de alta tensión institucional, donde los bloques opositores en el Congreso buscan avanzar de manera coordinada para voltear los artículos del decreto de necesidad y urgencia. Mientras el oficialismo evalúa los costos legislativos de la disputa, el poder judicial intenta moderar el impacto político de su intervención en medio de reclamos federales y advertencias sobre el manejo de recursos estratégicos.