El avance del proceso judicial por el atentado en Santa Cruz de la Sierra sumó capítulos determinantes en las últimas horas. Tras recibir seis meses de prisión preventiva por el ataque a balazos contra Nadia Beller, Fernando Cerimedo quedó alojado en el penal de Palmasola. Desde allí, el consultor rompió el silencio a través de sus abogados y afirmó: «Me destruyeron mi carrera y mi vida por algo injusto y que no han comprobado». Su equipo legal formalizó la apelación de la medida cautelar y busca conseguir el beneficio de la prisión domiciliaria, mientras en paralelo las autoridades policiales avanzaron con detenciones claves, entre ellas la del presunto vendedor del arma empleada y la entrega espontánea de un sospechoso.
Por su parte, Beller habló poco antes de recibir el alta médica en el centro de salud donde permanecía internada y responsabilizó de manera directa a su ex pareja. La víctima aseguró que el móvil del atentado responde a la enorme cantidad de información reservada que manejaba sobre los negocios y la influencia de Cerimedo tanto en la gestión del mandatario boliviano Rodrigo Paz como en la administración de Javier Milei. Según su testimonio, el asesor facturaba cifras de hasta 800.000 dólares mensuales en Buenos Aires y administraba redes de cuentas automatizadas a nivel internacional, al tiempo que le realizaba comentarios despectivos sobre los hermanos Milei y la interna del oficialismo argentino.
Las acusaciones de Beller encendieron alarmas políticas a ambos lados de la frontera. Además de señalar que el consultor contaba con un espacio exclusivo de trabajo dentro de la sede gubernamental en La Paz sin designación formal, la mujer sostuvo que el hecho no se trató de un episodio de índole pasional, sino de una operación con participación estatal. Con dos proyectiles alojados en su cuerpo que milagrosamente no lesionaron órganos vitales, la abogada ratificó que acudirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para exigir una investigación exhaustiva y evitar que el entramado de poder termine garantizando la impunidad de los responsables.
