En una intensa jornada de debates y negociaciones, el Senado argentino dio luz verde a la polémica Ley Bases impulsada por el gobierno de Javier Milei, aunque con una serie de cambios sustanciales que deberán ser ratificados por la Cámara de Diputados.
Tras arduas discusiones, el oficialismo aceptó ceder en varios puntos clave para conseguir los respaldos necesarios. Entre los ajustes más relevantes, se excluyó a organismos vinculados a la cultura, ciencia y tecnología de las facultades para reorganizar el Estado. Asimismo, se eliminó a Aerolíneas Argentinas, Radio y Televisión Argentina y el Correo Argentino de la posibilidad de privatizaciones.
«Se agregaron exclusiones de influencias sobre estructura jurídica o reorganización a aquellos organismos vinculados a la cultura», explicó el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala. También se blindó el financiamiento para funciones científicas en el marco del Plan 2030.
Otra modificación clave fue la habilitación para reanudar obras públicas con más del 80% de avance físico y financiamiento internacional, previo acuerdo entre comitente y contratista. Esta medida busca evitar la paralización de grandes proyectos en marcha.
El controvertido artículo 96, que apuntaba a derogar la ley que regula a los viajantes de comercio, fue descartado por no alcanzar los dos tercios necesarios. La oposición también consiguió imponer cambios en el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), acotando los sectores habilitados e incorporando un compromiso de compra de insumos locales.
La votación general quedó inicialmente igualada 36 a 36, siendo la vicepresidenta Victoria Villarruel quien desempató a favor del oficialismo. El respaldo provino del oficialismo y parte de la oposición dialoguista, mientras que los 33 legisladores kirchneristas votaron en contra, junto a los santacruceños José María Carambia, Natalia Gadano y el radical Martín Lousteau.
Con estos cambios, la Ley Bases deberá volver a Diputados, donde el oficialismo deberá definir si ratifica lo aprobado por el Senado o insiste con la versión original en los puntos dirimidos. Una nueva pulseada legislativa se avecina.
