El modelo económico de Javier Milei comienza a impactar negativamente en el empleo, recordando escenarios de la década de los noventa. En el primer trimestre de 2025, la tasa de desocupación se elevó al 7,9%, afectando a casi 1.800.000 trabajadores que buscan empleo sin éxito.
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC revelan que la cantidad de desocupados supera en casi 70.000 personas a la del año anterior, lo que sugiere que la recuperación económica promocionada por el Gobierno no se traduce en la creación de nuevos puestos de trabajo. Además, se observa una disminución de los trabajadores registrados y un aumento del cuentapropismo, reflejando un deterioro en la calidad del empleo.
Según un estudio de la consultora LCG, la situación se agrava al considerar el aumento de la informalidad laboral, que alcanzó el 36,3% en el primer trimestre de 2025, superando en un 0,6% al registro del año anterior.
El desempleo afecta especialmente a las mujeres y los jóvenes. Un informe de Analytica señala que la tasa de desocupación femenina aumentó de 8,4% a 9,0%, mientras que entre los varones se mantuvo estable en 7,0%. Este incremento se concentra en el grupo etario de 14 a 29 años.
La economía tampoco logra absorber a quienes buscan su primer empleo. La tasa de actividad creció un 0,2% respecto al primer trimestre de 2024, lo que implica que 192 mil nuevas personas salieron a buscar trabajo.
El Centro de Política Económica Argentina (CEPA) advierte sobre un creciente deterioro del mercado laboral, señalando que el 16% de los desocupados son nuevos (buscan empleo hace menos de un mes) y que otro 27% lleva buscando trabajo entre 1 y 3 meses.
En el Gran Buenos Aires (GBA), el desempleo trepó al 9,1%, superando la media nacional. Particularmente en el Conurbano, la tasa de desocupación alcanzó el 9,7%, concentrando el 45% de los trabajadores desocupados del país.
CEPA concluye que, desde 2017, el mercado de trabajo se ajustaba por calidad de empleo y salario, pero que a partir de la devaluación de Milei, los salarios se desplomaron y la ocupación se sostuvo gracias al cuentapropismo. Sin embargo, en el primer trimestre de este año, parece comenzar a observarse un ajuste de cantidades, es decir, una pérdida de puestos de trabajo.
