En un contexto de creciente inseguridad, el gobernador Axel Kicillof ha decidido aumentar la presencia policial en el barrio La Cava de San Isidro, gobernado por el ahora libertario intendente Ramón Lanús. Esta medida se produce tras una serie de hechos violentos en la zona, que resultaron en la muerte de dos personas y varios heridos debido a conflictos entre bandas criminales.

El anuncio fue realizado por el ministro de Seguridad de la provincia, Javier Alonso, durante una reunión con Lanús y otros funcionarios del Ministerio de Seguridad y representantes judiciales. En este encuentro, se acordó duplicar los efectivos policiales en La Cava como respuesta inmediata a la situación de violencia. Este gesto por parte de Kicillof es significativo, dado que Lanús es uno de los intendentes del PRO más alineados con el gobierno nacional, a pesar de ser un crítico de la gestión provincial.

A partir de esta semana, la policía bonaerense implementará por primera vez en San Isidro grupos de élite de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (U.T.O.I.), que estarán distribuidos en varias áreas, incluyendo La Cava y otros barrios cercanos. Esta nueva fuerza trabajará en conjunto con la Fuerza de Aproximación Barrial, que ya opera en la región, aumentando así la cantidad de efectivos, vehículos y recursos disponibles para combatir la delincuencia.

Además, el municipio de San Isidro planea fortalecer su sistema de seguridad local mediante la adquisición de 2,100 cámaras de vigilancia de última tecnología y 170 lectoras de patentes, que se integrarán a un sistema de alertas en tiempo real. Estas medidas buscan mejorar la seguridad en una zona que ha sido históricamente afectada por la violencia y el crimen organizado.