Un nuevo foco de tensión estalló en el seno del oficialismo, con la ministra Sandra Pettovello apuntando sus dardos contra Sebastián Pareja, un funcionario clave alineado con Karina Milei. La polémica gira en torno a una auditoría que Pettovello pretende realizar sobre el manejo del Fondo de Integración Socio Urbana (FISU) durante la gestión anterior.
Según trascendió, la ministra envió a sus abogados a la Subsecretaría de Integración Socio Urbana, a cargo de Pareja, para acceder a la documentación del FISU. No obstante, se les negó el ingreso. «Pettovello busca reavivar sospechas sobre el manejo de esos fondos cuando eran administrados por Fernanda Miño, alineada a Juan Grabois», revelaron fuentes cercanas a la funcionaria.
Este choque representa un verdadero terremoto político, dado que apuntar contra Pareja implica un disparo directo a Karina Milei, quien recientemente lo designó como principal armador libertario en la provincia de Buenos Aires. «Denunciar a Pareja es un tiro por elevación a Karina», aseguran en los pasillos gubernamentales.
La interna cobró nuevos ribetes luego de que Pareja elogiara en febrero la gestión de Miño al frente del FISU. «No he encontrado a ninguno quejándose, ni con críticas. Es más, si esta no fue la única Secretaría que funcionó bien durante el gobierno de Alberto Fernández, le pega en el palo», manifestó en aquel entonces.
Sin embargo, allegados a Pettovello señalan presuntos vínculos entre Pareja y Grabois, algo que el entorno del funcionario niega rotundamente. «Pueden haber diferencias porque se están planteando diferentes estrategias», admitió un diputado provincial cercano a Pareja, en un intento por minimizar el conflicto.
En medio de esta tormenta, Karina Milei reafirmó su respaldo a Pareja, siendo vista junto a él y los hermanos Menem en una reciente presentación en La Plata. Mientras tanto, en la interna libertaria comienzan a vislumbrar en este grupo un bloque contra el que Pettovello podría desatar una ofensiva.
La auditoría del FISU parece ser apenas el inicio de una batalla campal que amenaza con desestabilizar aún más al Gobierno de Javier Milei, sumido en una crisis interna que no da tregua.
