El gobierno argentino implementará hoy una estrategia inédita para fortalecer sus reservas y hacer frente a los abultados vencimientos de deuda que se avecinan en julio. Se trata de una colocación de deuda en pesos en el mercado internacional, dirigida a inversores extranjeros, con el objetivo de captar dólares frescos.
La emisión, que se realizará a través de un Bonte 2030 nominado en pesos pero suscripto en dólares, busca sumar alrededor de USD 1.000 millones a las reservas del Banco Central (BCRA). Esta medida se toma en un contexto en el que el equipo económico ha descartado la compra directa de dólares en el mercado local para engrosar las reservas, al menos hasta que la cotización se acerque al piso de la banda.
La apuesta del ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, es que el ingreso de divisas se produzca a través de la cuenta capital, ya sea mediante la colocación de deuda soberana o la emisión de bonos por parte de empresas locales. El éxito de esta estrategia es crucial para reducir el riesgo país y abrir la puerta a futuras emisiones de deuda en dólares a tasas más convenientes.
